CyberDodo y los niños soldados (2-30)

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¿Qué es un niño soldado?

Niño soldado: este término terrible se emplea para definir a un niño, es decir a un ser humano menor de 18 años que es reclutado por grupos armados para participar en conflictos bélicos.

A lo largo de la historia, los niños han sido reclutados para prestar servicio en la guerra. Sería correcto decir que los niños soldados han existido desde que han existido las guerras, es decir, desde siempre. Algunos se preguntarán ¿por qué entonces hoy deberíamos prestar más atención a lo que ellos consideran la tendencia natural del hombre a pelear con sus compañeros, con las dramáticas consecuencias que esto trae aparejadas para los niños?

Existen dos razones principales que impulsan la prohibición de la participación de menores legales en conflictos armados:

La primera es la adopción de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño de 1989, Artículo 38, en la que se reconoce el derecho del niño a la protección contra el reclutamiento para participar en conflictos armados

La segunda razón para exigir la total prohibición de los niños soldados es el significativo aumento de los mismos desde la década de 1990, en la cual se involucraron más y más menores en guerras, que por lo general fueron conflictos étnicos que enfrentaban entre sí dos a poblaciones de un mismo país.

Las niñas y los niños de todas las edades son explotados durante los tiempos de guerra, debiendo cumplir tareas que van desde el trabajo en la cocina hasta el campo de batalla, cuando no incluyen la muerte como kamikazes. Ideológicamente explotadas por los adultos, existieron en 2007, según UNICEF, más de 300 000 víctimas inocentes por participar en conflictos que ni siquiera comprendían.

¿Por qué reclutar niños?

En muchos países, tales como Colombia, Congo, Chad, Sri Lanka, etc., los niños participan en la guerra violándose totalmente no sólo sus derechos sino también las convenciones internacionales debidamente firmadas por los gobiernos de sus países. Entonces, ¿por qué se explota a los niños de esta manera? El razonamiento de aquellos que los reclutan, es tan básico como cruel: los ejércitos no tienen suficientes soldados y, por consiguiente, se obliga a los niños a desempeñar tareas subordinadas para que así más adultos puedan participar como soldados. Sin embargo, con frecuencia los niños se encuentran muy rápidamente con un arma en la mano. El cinismo de los ejércitos que recurren al uso de los niños soldados no tiene límites, considerando que se prefiere a los niños porque su alimentación es menos costosa además de ser emocionalmente más frágiles, y por ende más fáciles de manipular.

Presa fácil

La pobreza, siempre la pobreza…

Al no poder asegurar su sustento, muchas familias que viven en países en guerra alistarán a sus niños en el conflicto simplemente para asegurar su propio sustento. Una o dos bocas menos para alimentar pueden representar una mayor oportunidad de supervivencia para estas familias destruidas. Por consiguiente, la pobreza es una de las principales razones para la existencia de las tropas de niños soldados. Sin olvidar otras razones: la noción de venganza que sigue a la persecución de un ser querido, la liberación de un pueblo o, de manera más prosaica, el prestigio de un uniforme y el poder que implica este prestigio, son factores particularmente comunes en los conflictos interraciales.

Por consiguiente para los niños separados de sus familias y de toda fuente de seguridad, sin posibilidad de escapar, es el comienzo de un descenso hacia el horror. A disposición de los adultos que los consideran simple carne de cañón, serán entrenados para matar y torturar y, finalmente, se convertirán en soldados extremadamente eficientes enviados a la línea de combate donde serán masacrados.

Si sobreviven, mal adaptados como están, el trauma es de tal magnitud que permanecerán un tiempo desorientados, sin mencionar la pérdida de confianza en un futuro para ellos, que son sólo niños todavía.

 

¿Cómo podemos evitar que los niños se involucren en batallas?

Además de los factores relacionados con la familia indicados anteriormente, existe un número de otros factores facilitadores que influencian la participación de niños en conflictos armados, como el de la droga. Es una escandalosa situación en la cual los niños reclutados con frecuencia son drogados para disminuir su comprensión de la inaceptable realidad que los rodea, con sus mortales peligros cotidianos. Esta adicción los provee, una y otra vez, de la voluntad de pelear.

Existe otro factor que contribuye a la participación de los niños en la guerra: ¡las mismas armas! Existen cientos de millones de armas livianas, y los niños pueden acceder libremente a ellas. Según Unicef, más de 500 millones de armas eran de libre circulación en el año 2000.

Finalmente, los factores culturales también pueden tener un papel en el surgimiento de los niños soldados en sociedades ampliamente militarizadas y/o profundamente belicosas (Del latín bellum = guerra o bellicosus = guerrero). En estos países, el culto a la violencia y la prevalencia de la veneración a la guerra prácticamente incita a los niños a pelear « naturalmente », legitimándose así el hecho de recurrir a ellos durante un conflicto. Además, la enseñanza en los colegios está en gran parte destinada al adoctrinamiento de los niños, cerrándose así la trampa en torno a ellos.

¿Puede un niño soldado retomar una vida normal?

¡Es posible salvar a estos niños! El proceso que ha sido empleado para traumatizar a los niños y convertirlos en soldados se puede revertir. En un ambiente adecuado en donde sean cuidados, comprendidos, apoyados y educados, estos niños podrían reconstruir la confianza que perdieron y comenzar una rehabilitación tanto a nivel psicológico como físico.

Lo mencionado con anterioridad implica la comprometida voluntad de los Estados y de los adultos que conducen estos países, y que a veces están vinculados con aquellos que los han enviado al combate. Además, depende de la capacidad económica de estos países que con frecuencia terminan arruinados y devastados después de años en guerra. Una vez completado el círculo vicioso, volvemos al problema inicial de la pobreza que creó las condiciones para el surgimiento de los niños soldados.


rmas, guerra: palabras imposibles de asociar con « niño »

¿Cómo podemos impedir que existan niños soldados?

Cada país es libre para decidir la edad mínima a partir de la cual se autoriza el reclutamiento de soldados « voluntarios ». Por ejemplo, los Estados Unidos y Francia han establecido la edad de 17 años, aunque la mayoría de los países fijaron en 18 años la edad a partir de la cual es posible ser reclutado como soldado.

Esto a pesar del hecho de que la Convención Internacional de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, ha establecido en 15 años la edad mínima para los combatientes armados, la cual se considera como demasiado temprana.

¿Cuáles son las consecuencias de las guerras para los niños y los civiles?

Un escritor y poeta francés llamado Paul Valéry proporcionó la siguiente definición de guerra, que responde a esta inquietante pregunta:

"La guerra, una matanza entre personas que ni siquiera se conocen unas a otras, para el beneficio de individuos que se conocen, pero que no se matan entre ellos" (Paul Valéry)

Este informe está dedicado a los niños de Gaza, Israel, Irak, Congo, Sudán, Líbano, África, Tibet, Birmania, Asia. etc.; en otras palabras, a todos los niños que sufren la locura de la guerra de los adultos.

23 de junio de 2009 , Texto de OPAC para CyberDodo on los niños soldados

Si bien la Convención sobre los Derechos del Niño establece que ningún niño menor de 15 años puede pelear en una guerra, muchas personas consideraron que 15 años era demasiado joven para pelear. Es por eso que el 12 de febrero de 2002 se adoptó el Protocolo Facultativo a la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados. El Protocolo Facultativo es un "anexo" a la Convención sobre los Derechos del Niño que enmienda el Artículo 38.

El Protocolo Facultativo dice que, para luchar en una guerra, se debe tener 18 años cumplidos. En la actualidad, es una norma (estándar) internacional.

El Protocolo Facultativo contiene también algunas otras enmiendas importantes para tratar y proteger a niños de la explotación y las heridas de las guerras. Prohíbe el reclutamiento y la utilización de niños (toda persona menor de 18 años) por parte de cualquier grupo armado que esté fuera del Gobierno como, por ejemplo, los grupos rebeldes.

También, establece que ninguna persona menor de 18 años puede ser obligada a unirse (reunirse) a las fuerzas armadas gubernamentales. Se permite el reclutamiento voluntario en las fuerzas armadas nacionales, pero los reclutas voluntarios deben tener más de 15 años y, en todos los casos, no deben ser admitidos por la fuerza; deben comprender aquello a lo cual se comprometen, tener el consentimiento de un padre o de un tutor y ser capaces de demostrar su edad.

Incluso si alguien se ofrece a unirse (reunirse) al ejército antes de tener 18 años, no se le permitirá ser enviado a conflictos armados, es decir, a una guerra, hasta que cumpla 18.

Coalición para Acabar con la Utilización de Niños y Niñas Soldados

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